22 d’abr. 2011

PELIGRO acuerdo Schengen




El Elíseo está considerando suspender sus compromisos bajo el acuerdo de Schengen sobre la libertad de viajar entre fronteras dentro de la Unión Europea debido al flujo de inmigrantes que a causa de las revueltas árabes están llegando a Italia, según ha dicho una fuente próxima a la presidencia francesa.

Acuerdo Schengen

La libertad de movimiento de los ciudadanos comunitarios por la Europa sin fronteras que fue posible a partir del acuerdo Schengen cumple el lunes 25 años.

Gracias a Schengen, 400 millones de europeos (de 22 países de la Unión Europea y también Suiza, Noruega e Islandia) pueden desplazarse con libertad por 7.721 kilómetros de tierra y 42.673 kilómetros de mar.

La comisaria europea de Interior, Cecilia Malmström, ha subrayado que "Schengen se ha convertido en uno de los símbolos más poderosos de la capacidad de la Unión Europea (UE) para mejorar la vida de sus ciudadanos, facilitando los desplazamientos, los negocios y promoviendo valores como la integración y la paz".

Este espacio de libre movilidad se gestó en 1985, en el pequeño pueblo luxemburgués de Schengen, y lo firmaron Alemania, Francia y los tres países que componen el Benelux (Bélgica, Holanda y Luxemburgo).

El 26 de marzo de 1995 entró realmente en vigor tanto para esos cinco primeros países como también para España y Portugal, que se habían sumado a la entonces llamada Comunidad Europea en 1986.

La convención prevé la abolición de controles en las fronteras internas, armonización de los procedimientos en las aduanas y una política común de visados de corta estancia para nacionales de terceros países.

Actualmente, al Espacio Schengen pertenecen España, Bélgica, República Checa, Dinamarca, Estonia, Alemania, Grecia, Francia, Hungría, Italia, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Malta, Holanda, Austria, Polonia, Portugal, Finlandia, Eslovaquia, Eslovenia, Suecia, Noruega, Islandia y Suiza.

Los miembros del Espacio Schengen no coinciden exactamente con los de la Unión Europea, pues no lo han firmado ni Irlanda ni Reino Unido, y además también lo conforman países extracomunitarios como Noruega, Islandia y Suiza.

Pese a no formar parte de Schengen, en Irlanda y Reino Unido también rige igualmente la libertad de movimiento para el resto de socios de la UE y es posible entrar en sus fronteras sin pasaporte si se es ciudadano comunitario.

La cooperación fronteriza que estableció Schengen facilita la movilidad a los ciudadanos comunitarios, pero además agiliza los trámites a los extra comunitarios pues en vez de pedir un visado por país europeo al que quieran entrar, les basta con solicitar un sólo permiso único.

Cuando un país del Espacio Schengen controla su frontera exterior, está protegiendo a todos los países que forman parte del acuerdo y por eso desde este año se ha introducido un código de visados común para todos los Estados miembros.

La libre circulación de personas es una de las libertades fundamentales de la UE junto a la de capitales, trabajadores y mercancías.